Chalecos amarillos

¿En qué quedó el «Gran debate»?

10 de abril, 2019 · Chalecos amarillos

Macron con electos locales normandos en el «gran debate nacional»

En plena emergencia de los «chalecos amarillos», Macron, asustado por el fantasma de la lucha de clases, intentó desactivar el movimiento con una serie de concesiones. Estas erosionaron, antes de que madurara la tendencia a la separación y la auto-organización de los trabajadores. Pero Macron tenía algo más en el arsernal: el «Gran Debate nacional», cuyos resultados se han hecho públicos ahora.

Los chalecos amarillos tres meses después

30 de enero, 2019 · Chalecos amarillos

Chalecos amarillos, 26 de enero, acto XI.

Tres meses después, chalecos amarillos siguen en pie en Francia. Pero ni se desmovilizan ni avanzan, rompiendo el cepo de las reinvindicaciones y los planteamientos de la pequeña burguesía en desesperación. Para entender lo que es aparentemente un «movimiento inmóvil», resumimos sus logros y debilidades hasta ahora y reproducimos un comunicado del Grupo Internacional de la Izquierda Comunista que creemos aporta, incorporando la experiencia directa de intervención, claves muy importantes para entender el tipo de necesidades y problemas que enfrenta y enfrentará todavía por un largo periodo, la lucha de los trabajadores en la mayor parte del mundo.

Hora de superar el momento «chalecos amarillos»

23 de diciembre, 2018 · Chalecos amarillos

Chalecos amarillos ayer en París.

¿Buscabas un propósito para 2019? Es hora de superar el momento «chaleco amarillo». No todo lo que se agita se mueve hacia adelante. Es la hora de encontrar nuevos compañeros, discutir con ellos, recuperar las herramientas básicas y organizarnos.

Los chalecos amarillos se desmovilizan… ¿Y qué de malo hay?

15 de diciembre, 2018 · Chalecos amarillos

El Arco del Triunfo, tomado por la gendarmería esta mañana.

París amaneció una vez más en estado de sitio: movilización total del aparato de seguridad del estado francés para el «acto quinto» de los chalecos amarillos. Primero la televisión francesa, luego la británica y finalmente la prensa de todo el mundo constataron lo obvio: había más periodistas y policías que manifestantes. Los chalecos amarillos se desmovilizan. Pero… ¿qué de malo hay?

Macron derrotado por el fantasma de la lucha de clases

11 de diciembre, 2018 · Chalecos amarillos

2018. Alocución en cadena nacional del presiente Macron anunciando un aumento de 100€ del salario mínimo

Después de años ya de revueltas desquiciadas de la pequeña burguesía por todo el mundo y en especial en toda Europa, no se había arrancado ni una sola concesión a las necesidades de la gran mayoría. La ocultación de los trabajadores, su disolución en el pueblo, su enclaustramiento bajo el nacionalismo, las alharacas de la xenofobia o el feminismo, solo sirvieron para dividirnos, encaminarnos aun más hacia la guerra y la descomposición social. Y sin embargo, ha bastado una lucha masiva con conatos de un programa de reivindicaciones de clase para arrancar las primeras conquistas sociales en 30 treinta años.

«Chalecos amarillos»: 4º acto

8 de diciembre, 2018 · Chalecos amarillos

Concentración en los Campos Elíseos el sábado pasado.

París en estado de sitio. Hasta ahora los «chalecos amarillos» han conseguido sus reivindicaciones económicas originales (temporalmente), puesto en la picota a Macron y con él, en jaque la ofensiva alemana en la UE. El elemento de clase del movimiento ha crecido generando inmediatamente choques y roces crecientes con los sindicatos y poniendo el foco programático en salarios y pensiones. Sin embargo, la movilización sin asambleas desde «las redes» nos condena a la frustración y la violencia sin sentido. El movimiento necesita la auto-organización asamblearia de los trabajadores o será capturado por lo más reaccionario.

¿Qué son «los chalecos amarillos»?

22 de noviembre, 2018 · Chalecos amarillos

Primeras manifestaciones de los «chalecos amarillos» contra la subida de combustibles de la «transición ecológica» de Macron.

Los «chalecos amarillos» son pequeña burguesía y trabajadores atomizados y precarizados que «no pueden vivir sin el coche», a los que una subida del precio de la gasolina coloca en la quiebra.