Ola de huelgas en las minas del Donbass

10 de junio, 2020 · Actualidad> Europa> Rusia

Mientras la autoproclamada «República Popular de Lugansk» celebra sus seis años de existencia en la ruina económica, una ola de huelgas se ha estado extendiendo por las minas de la región de Lugansk en paralelo a Crimea. Las huelgas en el Donbass siguen extendiéndose a nuevas minas hoy, pero están siendo reprimidas sin repercusión alguna en los medios internacionales. Veamos en detalle de dónde vienen y qué es lo que está ocurriendo en las minas de Lugansk.

El negocio redondo ruso de las minas del Donbass

Mina «Nuevo Nicanor»

Antes de la guerra entre Rusia y Ucrania, las minas se encontraban o bien bajo propiedad estatal ucraniana (empresas Luganskugol y Antratsit) o bien propiedad de magnates como Rinat Akhmetov, dueño del Shakhtar Donetsk. A partir de 2014, algunas minas fueron expropiadas y estatalizadas por las nuevas repúblicas, mientras que otras fueron incorporadas en la empresa Vneshtorgservis registrada en Osetia del Sur.

Esta empresa es central para el negocio ruso en el Donbass, su estatus como registrada en Osetia le permite evadir las sanciones de EEUU mientras compra toda la producción de carbón de Donetsk y Lugansk a precios irrisorios y vende su producción a más de tres veces el precio de compra a las industrias rusas obteniendo pingües beneficios. La empresa posee «informalmente» gran parte de las minas supuestamente estatalizadas del Donbass y está relacionada con los servicios de seguridad rusos, al punto de permitirse amenazar a los cabecillas locales del Donbass. Aleksandr Zakharchenko, ex-jefe de estado de Donetsk, fue asesinado misteriosamente después de oponerse a extender el control de Vneshtorgservis sobre varias minas.

Para los trabajadores esto no ha significado más que una espiral de pauperización. Mientras la televisión rusa celebraba nuevos récords de producción en las minas del Donbass el año pasado, los precios se disparaban en la región hasta niveles comparables a los de Moscú. Sin embargo, los salarios siguen siendo paupérrimos. Los mineros ganan entre 150 y 200 euros al mes si se dejan explotar en condiciones pésimas. Si se quejan sobre las condiciones de trabajo o se atreven a pedir baja laboral por razones médicas tienen que elegir entre el despido o ser transferidos a otra sección de la mina donde cobran 15 euros al mes.

El número de mineros en la región descendió a la mitad (44.800) después de la guerra entre Rusia y Ucrania, y las reorganizaciones del año pasado lo redujeron aun más: 34.000. Bajo estas condiciones, buena parte de los trabajadores del Donbass se ven obligados a trabajar en Rusia por salarios bajos. Esta primavera se anunciaron nuevos cierres y despidos, lo que acabó de colmar el vaso para los mineros.

Ola de huelgas mineras en Lugansk

Las huelgas empezaron a finales de abril en la mina más grande de Lugansk, la Komsomolskaya. Los mineros se encerraron bajo tierra y pidieron que se les pagaran los salarios atrasados. El estado logró convencer a los mineros de que se les pagarían los salarios atrasados y se volvió al trabajo. Pero los salarios no fueron pagados en su totalidad y los mineros de la mina Nikanor-Novaya de Zorinsk, que había salido en la televisión rusa como ejemplo de producción minera, fue a huelga a principios de mayo. Al acabar la huelga, se les pagó a los mineros los salarios atrasados de octubre y noviembre de 2019, pero no han cobrado nada más desde entonces. Por si fuera poco, la semana pasada, 32 mineros de la Nikanor-Novaya fueron finalmente despedidos por haber ido a huelga, enfureciendo a los habitantes de la región.

Los mineros de la Komsomolskaya, encontrándose en una situación similar, volvieron a la huelga el 5 de junio y se encerraron bajo tierra. Esta vez ignoraron a los mediadores del estado y no piensan salir hasta que se les aseguren sus salarios atrasados. Grupos de trabajadores y vecinos de la región empezaron a protestar contra la situación en las minas:

No es ningún secreto que Lugansk, como Donetsk, están llegando al fondo del pozo económico y social. Hay cantidades enormes de salarios atrasados, empresas que cierran y la amenaza de total desolación y despoblación de las ciudades de las repúblicas. Ya hay una segunda huelga subterránea en una mina de la República de Lugansk (128 mineros están bajo tierra), en un intento de reafirmar sus derechos y su desacuerdo con la política estatal. ¿Cuál ha sido la reacción de los «líderes» de las Repúblicas? ¿Investigar a los ladrones millonarios, castigar y despedir a los funcionarios que no supieron administrar bien? No, la respuesta ha sido supresión y persecución. «Bloquear» y distorsionar los medios, castigar a los que no estén de acuerdo y la liquidación de la industria del Donbass.

Entrada de la mina «Komsomolskaya».

Las fuerzas del estado han detenido a punta de pistola a varios portavoces de estas quejas en los últimos dos días. Veintiuna personas, de las cuales 17 aún siguen detenidas a día de hoy, fueron interrogadas y torturadas.

Esposas de los mineros que también están encerradas ahora en la mina.

Mientras tanto, la administración de la mina Komsomolskaya cortó la luz, el agua y la ventilación de la mina ayer por la noche, con los huelguistas dentro. La fiscalía local ha conseguido que la administración vuelva a dar electricidad a la mina. Los trabajadores de las minas Frunze y V.V. intentan declararse en huelga en este mismo momento, pero la mina Frunze ha sido rodeada por unidades militares y ambas declaradas «bajo cuarentena», excusa bajo la cual se ha desplegado el ejército en las carretera y los accesos. Los trabajadores de la mina Belorechenskaya han intentado contactar y coordinarse con la Komsomolskaya. La situación en las minas del Donbass sigue sin decantarse pero no puede excluirse una extensión y el paso hacia la huelga de masas.

Somos Emancipación | Publicamos Communia en español, francés e inglés.

¡Proletarios de todos los países, uníos, suprimid ejércitos, policías, producción de guerra, fronteras, trabajo asalariado!