La vivienda que viene

2 de febrero, 2021

vivienda

Cae la firma de hipotecas, los fondos llegan a un récord de propiedades en alquiler y la construcción se reanima con sus demandas: quieren más porque consideran que una buena parte de los trabajadores vivirán en alquiler a partir de ahora. La recesión y los fondos especulativos están dado forma a tu vida y a tu ciudad en las próximas décadas. Ambas serán más precarias y tendrán menos sitio para ti.

Una tendencia nacida de la anterior recesión, acelerada por la actual

alquiler vs venta espana

El estallido de la burbuja inmobiliaria dejó un parque de viviendas gigantesco y devaluado en manos de los bancos. El modelo especulativo de la vivienda se recompuso reorientándose hacia su explotación en alquiler por los nuevos propietarios de un parque inmenso: los fondos de capital. Que los alquileres subieran más que la compra señaló el paso definitivo a una nueva etapa en la que cada vez más capitales se refugiarían en la explotación de alquileres. Y la recesión salvaje de 2020 no podía sino empujar aun más capitales por el mismo camino.

La recesión concentra la propiedad inmobiliaria en general en los grandes fondos...

Ahora el desarrollo de la crisis está devaluando a pasos acelerados el capital español, poniendo a tiro de OPA a grandes empresas como Naturgy. Pero no debemos mirar únicamente a las cotizadas ni a las empresas industriales. Después del colapso del turismo en 2020 los hoteles se han endeudado masivamente y a estas alturas los bancos les exigen que vendan instalaciones si quieren que les refinancien la deuda.: si no tienen ingresos por venta de servicios que los obtengan descapitalizándose. La caída de precio consecuente de grandes hoteles e instalaciones turísticas está llevando a que fondos de inversión inmobiliaria como el de Amancio Ortega, Pontegadea, compren y concentren propiedades, dando pauta a todo el capital especulativo.

...y refuerza aun más el nuevo sistema especulativo

duenos del alquiler espana

La vivienda no iba a ser distinta del resto del inmobiliario. A estas alturas, los 40 mayores propietarios (Blackstone, Caixabank, el fondo texano TPG, Sareb...) de forma directa o a través de inmobiliarias y SOCIMIs disponen del 115.085 casas, el 4,2% del parque destinado al arrendamiento. Es decir, pueden influir ya en los precios en general y muchos de ellos determinarlos en zonas concretas. El sueño del especulador.

Y solo es el primer paso. Los datos de hoy mismo hablan de 219.000 afiliados a la Seguridad Social menos y 36.000 trabajadores en ERTE más. El gobierno espera una avalancha de EREs y por tanto una subida brutal del paro en los próximos meses. ¿Quién puede meterse a comprar una casa? No es de extrañar que a pesar del euribor más bajo de la historia -el -0,5%- el número de hipotecas firmadas en octubre cayera casi un 6% en relación al mismo mes de 2019 y que en noviembre cayera aun un 2,4% más.

El trabajador que no tenía casa en propiedad pero tiene trabajo no puede arriesgarse a tomar un crédito en medio de la incertidumbre laboral actual. El que tenía casa y perdió el trabajo, muchas veces se ve obligada a venderla para obtener ingresos. Resultado: la propiedad se concentra y el negocio del alquiler sigue aumentando. Y lo hace tanto que buena parte de la construcción nueva nace ya destinada a alquiler: están proyectadas 90.180 casas para alquiler en los próximos años.

Un horizonte de precariedad en todas las dimensiones de la vida

micropiso en londres
Micropiso en Londres. El alquiler equivale a un salario medio.

El capital está dando forma a la ciudad de la próxima década con una velocidad acelerada. Lo vemos en toda una serie de fenómenos conexos, desde la extrema precarización de los co-living y las minicasas, a la expulsión de los trabajadores de barrios hasta ahora casi céntricos con los nuevos planes urbanos post-pandémicos.

Partiendo de la precarización del trabajo, se destruye todo lo que hasta ahora había aportado alguna (apariencia de) seguridad a nuestras condiciones de vida. La ciudad que viene, la ciudad de la reconstrucción, será el refugio de todavía más capitales especulativos organizados en fondos. Y no nos dará cuartel.