Jornada laboral de 4 días: ensayo general con reducción de salario total

16 de junio, 2021

Metro de Madrid a la hora de salida del trabajo
Metro de Madrid a la hora de salida del trabajo

En el convenio que acaba de cerrar, Telefónica propone una reducción de jornada y establece una prueba piloto a partir de otoño. Tiene todo el aspecto de un primer ensayo con apoyo del gran capital español a lo que ya se venía preparando ideológicamente desde 2019, la jornada laboral de 4 días de Errejón, en realidad una reducción de jornada y salarios argumentada como parte del Pacto Verde.

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¿Por qué la jornada laboral de 4 días no es una realidad hace mucho?

Propaganda por la jornada de ocho horas de los sindicatos alemanes en 1895.
Propaganda por la jornada de ocho horas de los sindicatos alemanes en 1895. Hay un abismo entre las luchas de entonces y la jornada laboral de 4 días que nos plantean hoy.

Es sabido que el paso a la jornada laboral de 4 días (32 horas) produciría una ganancia de productividad física, es decir de lo que un trabajador produce en cada hora de trabajo. En principio eso permite, en grandes escalas, que las empresas, aunque aumenten lo que pagan por hora... obtengan más producción por cada hora pagada a los trabajadores.

La pregunta evidente es por qué no ha sucedido hasta ahora. La razón es que el capital no dirige la producción para satisfacer necesidades humanas, sino para producir ganancias. Y solo le merece la pena producir más si puede vender la producción. Por eso, si no hubiera una escasez perenne de mercados el capitalismo hubiera seguido en lo que era su tendencia hasta las guerras mundiales. La reducción de jornada de 40 a 32 horas hubiera ocurrido hace mucho ya.

Pero la dificultad para encontrar nuevos mercados está ahí y de hecho lleva a que el capital organice cambios tecnológicos y estructurales tan brutales como el Pacto Verde solo para poder succionar más rentas del trabajo y poder recuperar cierto brío en una acumulación fundamentalmente estancada desde hace ya 12 años.

¿Por qué el capital español se plantea ahora pasar a la jornada laboral de 4 días?

Errejón, promotor original de la idea de una jornada laboral de 4 días al margen de los trabajadores para, según él, fortalecer el Pacto Verde y la conciliación.
Errejón, promotor original de la idea de una jornada laboral de 4 días al margen de los trabajadores para, según él, fortalecer el Pacto Verde y la conciliación.

El capital español entra ahora en la gran fiesta del Pacto Verde, un periodo en el que se van a redefinir grandes flujos de capital. Y tiene que competir por él. Como les recuerdan continuamente Bruselas, el FMI y otras instituciones, arrastran una serie de problemas para atraer nuevas inversiones que hacen menos atractiva a la economía (=acumulación) en España.

Entre esos problemas destacan la falta de crecimiento en la productividad de las PYMEs que forman la mayor parte del tejido empresarial, una tendencia al ahorro de las familias excesivamente alta que reduce el crecimiento del mercado y su causa más evidente: el exceso de temporalidad y precariedad a su vez parejo al incremento de la pobreza que... de nuevo, es abordada como una restricción del crecimiento de la demanda.

En ese marco, la jornada laboral de 4 días es una solución. Incluso podría haber un margen en que les saliera rentable pagar más por hora trabajada aunque el salario total pagado a cada trabajador bajara. ¿Por qué?

  1. Se reduciría el desempleo aumentando el número de consumidores.
  2. Con un salario total menor el porcentaje del salarios destinado a consumo aumentaría. Visto en conjunto la demanda del mercado crecería.
  3. Es más, si eso va acompañado de subidas del SMI sin que aumenten los costes de despido, la tendencia actual que concentra a cada vez más trabajadores en torno al salario mínimo se aceleraría, multiplicándose el efecto en la rentabilidad. A partir de ciertas escalas podría producir incluso que la masa salarial total pagada a los trabajadores se redujera a pesar del aumento del salario hora.
  4. Las PYMEs y especialmente las micro -más dadas a la flexibilidad, es decir a no computar horas de trabajo efectivo y no remunerarlas- aumentarían su rentabilidad rápidamente. De ese modo, con la jornada laboral de 4 días aportaría a la mejora de las cifras de productividad general de la economía que utilizan como indicador las inversiones foráneas.

El «negocio» político-ideológico de la jornada laboral de 4 días

Manifestación por la reducción de jornada en Alemania. La jornada laboral de 4 días que se nos plantea no llegaría producto de una exigencia de los trabajadores, sino como un cálculo de negocio.
Manifestación por la reducción de jornada en Alemania. La jornada laboral de 4 días que se nos plantea no llegaría producto de una exigencia de los trabajadores, sino como un cálculo de negocio.

La implantación de la jornada laboral de 4 días desde arriba, con bajada del salario total percibido y sin que sea una concesión ante luchas de trabajadores es además un excelente negocio ideológico.

Hemos visto ya como desde las primeras propuestas se argumenta como algo necesario para la conciliación y reducción de emisiones. Es decir, como algo completamente ajeno a la lucha de clases, que había sido su motor incluso en la fase ascendente y progresiva del capitalismo. Sería el eslabón perfecto entre el sanchismo y su justicia social y el nuevo enfoque verde, necesario para argumentar y hacer tragar los ataques a nuestras condiciones de vivienda, consumo energético, transporte, alimentación, etc. en nombre de la lucha contra el cambio climático.

Solo les falta asegurarse de que cuadran los números. Es en lo que están ahora. Y precisamente por eso, porque la factibilidad de la jornada laboral de 4 días depende de que se pueda usar contra nuestras condiciones globales de vida y de trabajo, no podemos esperar nada de ello. Los trabajadores tenemos que luchar por la reducción de jornada, pero bajo nuestras propias condiciones y por nuestros propios medios.