Masiva huelga de enseñanza en Francia

14 de enero, 2022

Manifestación el martes pasado de profesores en Marsella durante la huelga de enseñanza.
Manifestación el martes pasado de profesores en Marsella durante la huelga de enseñanza.

Desde ayer se ha ido desarrollando una enorme huelga de enseñanza en Francia. Abarca las escuelas de primaria y los institutos de secundaria, y en ellas participan juntos el personal docente y el de servicios.

Tabla de contenidos

¿Por qué no hay números fiables sobre la huelga de enseñanza en Francia?

Huelga de enseñanza en Francia. Manifestación de profesores en Bayona ayer.

Hay un baile y batalla continuos de cifras de huelguistas entre gobierno y sindicatos, debido no solo a sus intereses relativamente enfrentados, sino también a las malas fuentes de ambos. El personal de secundaria no necesita avisar de antemano que no se presentarán a trabajar.

Los sindicatos han estado usando encuestas de facebook y otros medios para obtener «indicadores». Pero a día de hoy el indicador más seguro es el recuento periodístico de centros cerrados o afectados por la huelga. Y lo que nos dice es que esta huelga está siendo seguida activamente a gran escala, con más de mil centros afectados en las ciudades y más de 600 cerrados completamente según nuestro recuento en el canal @huelga.

¿Ha sido una sorpresa? ¿De dónde sale la huelga de enseñanza? ¿Cuáles son las reivindicaciones?

Huelga de enseñanza. Noviembre 2020.

Ya hubo una gran huelga en noviembre de 2020 en las escuelas francesas que consiguió arrancar concesiones al gobierno, y esta huelga es a una escala bastante mayor. Como era de esperar en el día de la marmota de la pandemia, las consignas son básicamente las mismas que en 2020:

«A pesar de la explosión sin precedentes de la epidemia, la escuela sigue sin contar con la organización de protección que sería necesaria para garantizar la seguridad de los alumnos, el personal y sus familias», añade este otro profesor. El regreso fragmentario de los alumnos, que requiere ajustes pedagógicos, dificulta mucho las condiciones de aprendizaje. La escasez de sustituciones y la gestión de los exámenes y de las ausencias de los alumnos repercuten gravemente en las condiciones de trabajo.

«La gestión de las sustituciones por parte del personal contratado, demasiado escaso y mal pagado, es un escándalo, hay miles de ausencias sin sustituir, es insostenible», afirma Clément Pottier. «Hoy, cientos de clases están cerradas por falta de profesores», dijo Nicolas Domet, teniente de alcalde de Tarnos.

Huelga contra el protocolo sanitario: un millar de docentes en las calles de Bayona. Sud Ouest

El hecho es que la pasada gran huelga consiguió arrancar algunas concesiones, pero fue abortada por los sindicatos antes de conseguir el principal objetivo, que no era pedir medidas para capear el Covid sino revertir los efectos de los recortes y ataques sistemáticos de todos los gobiernos pasados al sistema educativo.

Esta vez todo se jugará a lo mismo. Si los trabajadores franceses dejan hacer a los sindicatos, éstos llevarán la lucha a «buen puerto»... para el estado. Sólo si consiguen afirmarse por su cuenta podrán conseguir arrancar algo más que concesiones y parches para la situación pandémica.

¿Cómo han reaccionado los padres a la huelga?

Huelga de enseñanza en Francia. Padres y alumnos se manifestaron ayer junto a los profesores.

Es notorio que en esta huelga, aún más que en las anteriores, los padres apoyan la lucha del conjunto de trabajadores del medio escolar. Ese apoyo se hace oir a quien quiera escuchar:

El personal educativo no está solo en esta movilización: cuenta con el apoyo, en particular, de los padres, como en Caen, donde una mayoría de ellos expresó su aprobación a este movimiento.

«De momento, todo es legítimo por parte de los profesores. El protocolo sanitario es muy restrictivo y cambia a menudo. Estamos todos saturados», explicó una madre de un alumno a nuestro periodista.

Lo mismo ocurre en Falaise, en la región de Calvados, donde Michelle, madre de seis hijos, afirma: «Para nosotros es complicado, así que para ellos, ¿cómo debe ser? Las normas cambian cada tres días, ¿cómo esperas que nos las arreglemos? Entendemos el hartazgo de los profesores».

Huelga del 13 de enero, actualización. Ouest France.

No llevando a los niños a la escuela:

«Desde la vuelta al cole, veo que algunos padres mantienen a sus hijos en casa durante una semana en lugar de someterlos a tres pruebas», continúa Olivier Tytgat. En cualquier caso, con el tiempo que se tarda en tomarlas y obtener los resultados, es casi lo mismo. Tuve que cerrar una clase de quinto grado el viernes y la mitad de los padres me dijeron que preferían esperar una semana.

En el Orne, los padres entienden la movilización de los docentes. Ouest France.

E incluso manifestándose junto al personal escolar, como en varios centros ayer.

¿Por qué los sindicatos se centran en el ministro Blanquer?

Blanquer, cabeza de turco sindical y espantajo para llevar el agua del descontento al molino electoral

Como apunta correctamente la prensa, el ministro Blanquer es la cabeza de turco hacia la cual los sindicatos y partidos redirigen la rabia de los trabajadores contra el pésimo estado del sistema educativo y la gestión de la pandemia.

El ministro Jean-Michel Blanquer, al igual que sus predecesores, es la cabeza de turco del desfile y cristaliza las críticas. En las puertas de la subprefectura está colgado su retrato, con este lema: «50 sombras de protocolo».

«La responsabilidad del ministro y del gobierno en esta situación caótica es total debido a los incesantes cambios, a los protocolos insostenibles y a la falta de medios dados para garantizar el funcionamiento de la educación», explica un sindicalista.

Sud Ouest

Toda la izquierda, en las portadas de los periódicos afines y en las declaraciones de su panoplia de candidatos, desde Mélenchon y sus insumisos hasta Jadot por los ecologistas intentan llevar el agua del descontento a su molino electoral -estamos ya en plena campaña presidencial- y acusan al ministro de educación de tener toda la responsabilidad sobre la mala gestión de la pandemia.

En lugar de pancartas llamando a contrarrestar los ataques al sistema educativo, los trabajadores son animados a manifestarse contra el ministro y a colgar mascarillas con mensajes escritos contra él.

La dimisión de Jean-Michel Blanquer fue también uno de los mensajes que llevaron los sindicatos, así como todos los presentes. Y el lema que más éxito tuvo cuando los manifestantes se reunieron en el recinto exterior del rectorado, después de haber ocupado su plaza.

El rol de Blanquer como herramienta para descarrilar la huelga es tan descarado que hasta lo sugieren los propios miembros del gobierno y de su partido, cuando ayer la mismísima ministra delegada del ministerio de salud le acusaba de causar las movilizaciones.

¿Los sindicatos darán por buenas las medidas cosméticas que anuncia el gobierno?

Ayer por la tarde, el gobierno presentó una serie de medidas como respuesta a la huelga.

El ministro anunció que recurriría a 3.300 agentes contractuales suplementarios, «recurriendo a las listas complementarias, a las personas presentes en las listas de la oposición», en particular para las escuelas primarias.

También mencionó la «contratación de auxiliares educativos», así como de «personal de apoyo administrativo para los directores de escuela». Los detalles sobre el número de personas contratadas se anunciarán más adelante, pero «varios miles de personas prestarán apoyo» para hacer frente a la crisis.

En total, el Ministro de Educación dijo que se «distribuirán 5 millones de mascarillas FFP2 en el sistema escolar», especialmente para los maestros de guardería, que enseñan a los niños que no llevan mascarilla.

En cuanto a los sensores de CO2, se debatió la cuestión, pero Jean-Michel Blanquer recordó que se trata de «una competencia de las autoridades locales». También ha dicho que «el Estado ha creado un fondo para apoyar a las comunidades que tienen dificultades para obtenerlas». El Ministro de Educación envió el mensaje a los municipios, los departamentos y las regiones de que el Estado puede estar a su lado para este importante equipamiento».

En resumen, la oferta es contratar temporalmente a un puñado de trabajadores precarios, ridículo cuando lo comparamos con el número total de escuelas en huelga, con unos salarios míseros que ni se discuten y un cierto número de mascarillas.

Cinco millones de mascarillas pueden parecer muchas, pero hay 1.163.000 trabajadores en las escuelas públicas y las privadas también fueron a huelga. Menos de 5 mascarillas por cabeza cuando hay que cambiarlas cada cuatro horas.

Las aulas siguen estando sobrecargadas y cada vez se cierran más clases definitivamente. Y eso no se va a tocar, aunque sea una de las principales razones de esta huelga y sus predecesoras. Los temporales se irán cuando haya pasado el plazo de su contrato y la educación pública seguirá en su cuesta abajo.

Sin embargo, los sindicatos ya hacen amago de aceptar estas magras concesiones, diciendo que se «habían obtenido respuestas sólidas» y «que no se había hecho huelga para nada». Los dirigentes sindicales salieron de la reunión con el gobierno contentos, con la promesa por parte del gobierno de que habrá reuniones cada dos meses.

Los jefes sindicalistas, como siempre, aspiran a convertir la organización de la que son cuadros profesionales en un monopolista más dentro del gran juego de capitales que determina precios y salarios y ese «reconocimiento» ya les paga... aunque a los trabajadores no nos valga para nada.

Hoy viernes se volverán a repetir huelgas en las escuelas e institutos franceses, todo depende de que la lucha siga y que los trabajadores no se dejen acallar por los gestos que los sindicatos y el estado están haciendo para ahogar la huelga antes de que tome fuerza de verdad: desde el viejo truco de quemar un ministro como fusible hasta aceptar «mejoras» cosméticas, precarias y temporales como si fueran una gran victoria.

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