Fenómenos meterológicos extremos: ¿Es el cambio climático el culpable de las muertes en Alemania y Bélgica o de los incendios en EEUU?

18 de julio, 2021

Las inundaciones en Alemania han causado daños graves y muertes fundamentalmente en construcciones hechas en zonas inundables y edificios levantandos junto a taludes de tierra y zonas de posibles corrimientos, como en la fotografía.
Las inundaciones en Alemania han causado daños graves y muertes fundamentalmente en construcciones hechas en zonas inundables y edificios levantandos junto a taludes de tierra y zonas de posibles corrimientos, como en la fotografía.

Es conocido y así sale en todos los informes científicos oficiales, que el cambio climático aumenta los riesgos de fenómenos metereológicos extremos. Sin embargo eso es algo muy distinto de que necesariamente deban traducirse en matanzas y destrucción de pueblos enteros como la que hemos visto en Europa o en incendios masivos como estamos viendo en EEUU. Si ha sido así es porque los estados no luchan contra el cambio climático y sus consecuencias para las personas, sino por el Pacto Verde, es decir, por supeditar ese objetivo a recuperación de ganancias del capital extrayendo rentas en masa de los trabajadores.

Tabla de contenidos

¿Es el cambio climático el causante directo de fenómenos metereológicos extremos concretos como los de Europa y Norteamérica esta semana?

Doyle, California, esta semana. Los incendios no son un fenómeno metereológico extremo, aunque su probabilidad aumenta con el aumento de temperaturas y las sequías.
Doyle, California, esta semana. Los incendios no son un fenómeno metereológico extremo, aunque su probabilidad aumenta con el aumento de temperaturas y las sequías.

Desde hace unos años nos presentan como un resultado directo del cambio climático global cada sequía, ola de calor, de frío, DANA o huracán. Sin embargo, el clima es un sistema complejo y los fenómenos metereológicos extremos solo pueden ligarse probabilísticamente, no casualmente, al cambio climático.

Es decir, podemos decir que el cambio climático aumentará la probabilidad de inundaciones en los próximos 20 años en Japón o en China y ofrecer una estimación bastante acertada del número de episodios... pero cuando intentamos bajar la escala para intentar ligar un hecho concreto al cambio climático los modelos no pueden establecer una relación de causa-efecto. En el mejor de los casos, los estudios de atribución podrán asociar una probabilidad indicativa.

Resumiendo: no podemos decir que el cambio climático sea el responsable directo de ningún suceso particular; pero con la ciencia disponible hoy podemos decir que el cambio climático es un elemento determinante en la proliferación de episodios de fenómenos meterológicos extremos.

¿Es el cambio climático el causante de los desastres y muertes?

Dornau, Alemania, construido en una zona inundable.
Dornau, Alemania, construido en una zona inundable.

No en las escalas que estamos viendo. Los fenómenos metereológicos extremos no significan necesariamente una matanza. Ninguna casa se derrumba solo porque haya una inundación y ningún bosque se quema simplemente por que haya sequía. Que además resulta ser el fenómeno extremo en el que más difícil resulta ligar un episodio concreto al cambio climático, por la cantidad de variables y causantes locales que puede tener y que van desde la deforestación en regiones conexas a la sobreexplotación de acuíferos.

Pero sobre todo, la causa de los incendios tempranos y masivos en EEUU no es la sequía -que difícilmente podía haber sido una sorpresa- sino la ausencia de cuidado de los bosques que ha producido que amontonen yesca. Es decir, en el marco de un riesgo mayor de fenómenos metereológicos extremos, el incendio se produce por un modelo de gestión forestal en el que cuando el bosque no es rentable para el capital simplemente se abandona sin cuidados.

Altenahr, Renania Palatinado. Todo el barrio está construido sobre el cauce, obviamente inundable, del río.
Altenahr, Renania Palatinado. Todo el barrio está construido sobre el cauce, obviamente inundable, del río.

Del mismo modo, si entre Alemania y Bélgica suman más de 180 muertes y más de 100.000 personas siguen sin electricidad no es por el mero hecho de que se hayan producido inundaciones, sino porque políticos, constructores y especuladores alentaron durante años construir en zonas inundables unas casas, calles y edificios que hoy están dañadas o arrasadas.

Es cierto que aunque la contradicción entre las necesidades humanas universales y las necesidades del capital esté siempre presente, y este sea un ejemplo más, los estados pueden amortiguarla en lo concreto ante la perspectiva de daños materiales o políticos mayores para mantener la dictadura de esos mismos intereses.

Pero aun a sabiendas de los riesgos crecientes de fenómenos metereológicos extremos a causa del cambio climático optaron por ignorar lo que podía pasar en cualquier momento y ni siquiera moderar un modelo de gestión de recursos que hasta ellos reconocen como destructivo para el medio y suicida para las personas.

Culpar al cambio climático y a los fenómenos meterológicos extremos de los incendios en EEUU como hizo Biden esta semana, o de las muertes en las inundaciones en Alemania y Bélgica como se apresuran a hacer los políticos alemanes ahora -e incluso Sánchez- es una salida retórica que busca irresponsabilizar a los estados y sobre todo la lógica que los guía incluso más allá de sus intereses a medio plazo: asegurar las condiciones de acumulación, es decir, la rentabilidad del capital.

¿Es el Pacto Verde la solución?

Trier, Alemania, inundada esta semana
Trier, Alemania, inundada esta semana

Basta ver cómo se está materializando el Pacto Verde semana a semana para que se haga evidente de que es la solución... capitalista. Es decir, el objetivo climático está supeditado en cada momento y en cada ámbito a la recuperación de la rentabilidad del capital. Esta es la causa de que el camino elegido para enfrentar el cambio climático haya sido orquestar la mayor transferencia de rentas del trabajo al capital desde las guerras mundiales. Y ese, no frenar el efecto invernadero, es su primer objetivo y por tanto su verdadera naturaleza.

Tanto es así que ni siquiera en España -que sufre DANAs brutales con cada vez mayor frecuencia- los fondos del Pacto Verde destinados a edificaciones y viviendas habían considerado desplazar las construcciones en zonas inundables. Probablemente no lo hagan nunca: es mucho más negocio poner en marcha una industria masiva de la rehabilitación con rentabilidades aseguradas por el estado.

Ni hablemos de los bosques. En Europa el paquete Fit for 55 de la UE se ha centrado en este ámbito en dar negocio a los capitales invertidos en madereras y papeleras. El resultado es que poco cambia para los bosques portugueses, españoles, chipriotas, griegos o rumanos que sufren mayor presión cada verano. No explotables por la industria, para los pueblos que los poseen legalmente es inabordable su cuidado y el estado pone tiritas con programas de limpieza y mantenimiento que sabe insuficientes. En EEUU cuidar los bosques a escala nacional de forma regular y sistemática es todavía una idea innovadora que se discute en la prensa.

Conclusiones

Es conocido y así sale en todos los informes científicos oficiales, que el cambio climático aumenta los riesgos de fenómenos metereológicos extremos. Sin embargo eso es algo muy distinto de que necesariamente deban traducirse en matanzas y destrucción de pueblos enteros como la que hemos visto en Europa o en incendios masivos como estamos viendo en EEUU. Si ha sido así es porque los estados no luchan contra el cambio climático y sus consecuencias para las personas, sino por el Pacto Verde, es decir, por supeditar ese objetivo a la recuperación de ganancias del capital extrayendo rentas en masa de los trabajadores.

Lee también nuestros comunicados:
 
- El Cambio Climático existe y es producto de un capitalismo reaccionario, el Pacto Verde es la no-solución del capital  (22/6/2021)
- Contra la «Unión Sagrada Climática» (28/12/2019)