Escalada bélica entre EEUU e Irán: 4 claves

29 de junio, 2021

Bombardeos sobre posiciones de EEUU en Siria de las milicias pro-iraníes de Irak en represalia por los bombardeos de esta semana.
Bombardeos sobre posiciones de EEUU en Siria de las milicias pro-iraníes de Irak en represalia por los bombardeos de esta semana.

La semana arrancó con bombardeos de EEUU sobre bases de las milicias pro-iraníes de Irak. Según EEUU se trató de un ataque defensivo destinado a contener los ataques con drones cada vez más sofisticados sobre sus bases e intereses en Siria y el Kurdistán iraquí. Es decir, la señal era para Irán, no para el estado irakí. La respuesta llegó esta noche: las fuerzas estadounidenses en Siria fueron bombardeadas por las milicias. Los estadounidenses al parecer respondieron inmediatamente. La escalada bélica es innegable. Pero ¿por qué estalla ahora? ¿Tiene techo o puede acabar en una nueva guerra generalizada en la región?

Tabla de contenidos

  1. ¿Quienes son las milicias iraquíes?
  2. ¿Por qué EEUU inicia ahora una escalada bélica?
  3. ¿Por qué ganaron los «Hezbollazíes» las elecciones iraníes?
  4. ¿Qué puede parar la escalada bélica?

¿Quienes son las milicias iraquíes?

Milicias de las PMU, bajo la bandera del califa Alí, van a luchar contra el Estado Islámico durante la escalada bélica de septiembre de 2017
Milicias de las PMU, bajo la bandera del califa Alí, van a luchar contra el Estado Islámico durante la escalada bélica de septiembre de 2017

Las llamadas milicias shiíes irakíes no son realmente milicias sino ejércitos profesionales privados que representan los intereses de distintos clérigos y grupos de pequeña burguesía shií del centro y el Sur del país. La mayoría de las milicias shiíes están integradas dentro del las UMP, Unidades de Movilización Popular, un organismo creado por el estado iraquí durante la guerra contra el Estado Islámico para dar cobertura y al tiempo intentar controlar mínimamente dentro de la institucionalidad el poder armado de las distintas facciones de la burguesía shií.

Pero las UMP no forman un cuerpo políticamente coherente. Ni todas son pro-iraníes -las hay pro-EEUU y hay las que cambian de aliados en función de la coyuntura- ni las de obediencia a Teherán siguen necesariamente sus indicaciones en política interna. De hecho en las últimas semanas las UMP elevaron la tensión contra el gobierno irakí en contra de las recomendaciones iraníes.

Pero es cierto que Irán financia a no pocas de ellas y utiliza la dependencia militar para intentar alinearlas de acuerdo a sus intereses en Irak. Entre las más cercanas a Teherán ha distribuido también armamento pesado, misiles de distintos alcances y drones. Quid pro quo, estas milicias han atacado estructuras saudíes y posiciones militares estadounidenses bajo la dirección de Irán.

¿Por qué EEUU inicia ahora una escalada bélica?

Ebrahim Raïssi, ganador de las elecciones presidenciales y representante tanto del aparato del estado como sobre todo de la línea «hezollazista» por lo que EEUU espera que alimente una escalada bélica regional
Ebrahim Raïssi, ganador de las elecciones presidenciales y representante tanto del aparato del estado como sobre todo de la línea «hezollazista» por lo que EEUU espera que alimente una escalada bélica regional

Las conversaciones sobre la vuelta de Irán al acuerdo nuclear impulsado en su día por el gobierno Obama están estancadas. Teherán puso todo la carne en el asador para llegar a un acuerdo antes de las elecciones al anunciar que tenía ya el 90% del uranio enriquecido necesario para su primera bomba atómica. Pero lógicamente, EEUU prefirió esperar al resultado de los comicios para proseguir.

El ganador, Raisi, representa el corazón judicial del estado, pero sobre todo la facción de la burguesía de estado y los clérigos más claramente alineada con el ayatollah Jamenei, lo que reduce notablemente el campo de negociación posible a EEUU.

Generalmente en los medios europeos y estadounidenses se reducen la facciones de la burguesía del estado islámico en dos grandes corrientes: los conservadores -que serían los reaccionarios y belicosos- y los progresistas -representados como modernizadores y abiertos al diálogo. Malas noticias: son reaccionarios e infames todos por igual, pero ni solo hay dos facciones ni las facciones existentes representan la dicotomía derecha clerical vs progresismo reformista como se pretende.

Los llamados reformistas están lejos de representar un campo homogéneo. Agrupan a los sectores más aburguesados de la clerigalla -entre los que los casos de corrupción florecen en una primavera eterna-, a la burguesía gestora de la empresa privada y a la pequeña burguesía comercial y profesional más próspera.

Los conservadores, por su parte tampoco son precisamente un grupo cohesionado, y de hecho las tensiones entre facciones dentro de este campo son cada vez más explícitas conforme se acerca el momento de la sucesión de Jamenei. Esta corriente dentro del estado organiza por un lado a los sectores más típicamente tradicionalistas como jueces y clérigos pueblerinos, sindicatos oficiales y pequeña burguesía provinciana. Por el otro, al sector hezbollazista ligado a los Guardianes de la Revolución, las grandes industrias públicas y la vieja guardia jomeinista, con Jamenei a la cabeza.

El uso de Hezbollah como adjetivo y no solo como título se debe a que Jamenei y sus seguidores ven a Hezbollah como una línea de pensamiento y un paraguas para grupos y facciones dentro y fuera de Irán que comparten la misma creencia en el «Velaya», la tutela [clerical] como concepto.

Por lo tanto, los Hezbollahis del Líbano y los de Irán, junto con los de Irak, Yemen, Afganistán, Pakistán y en cualquier lugar donde haya una extensión orgánica de la doctrina velayat-e faqih, a pesar de las diferencias culturales, podrían considerarse miembros de la nación transnacional de Hezbollah, o Ummat Hezbollah, que hoy está dirigida por Jamenei y que después de su muerte será dirigida por un sucesor que debe seguir sus pasos.

Al Monitor

EEUU teme la constitución en gobierno de esta tendencia. Quiere disuadirla de aumentar la financiación de las milicias shiíes en la región e intentar coordinarlas en una estrategia imperialista única. Por eso acelera la escalada bélica ahora... para evitar que crezca antes de que se haga incontrolable.

¿Por qué ganaron los «Hezbollazíes» las elecciones iraníes?

Trabajadores de refinería en huelga esta semana
Trabajadores de refinería en huelga esta semana

La facción Hezbollazí es la más agresivamente imperialista, pero en el discurso del régimen representa el último vestigio de la mohosa ideología del socialismo islámico de Jomeini en la revolución del 79. Y ese es uno de sus principales capitales ahora.

La clase trabajadora iraní lleva casi cuatro años de intensas luchas. En diciembre de 2017 hubo un verdadero estallido de lucha de clases. Unos meses después el gobierno tuvo que pisar el freno en su estrategia imperialista ante un nuevo ascenso. En noviembre de 2018 el movimiento de huelgas revivió con formas de auto-organización mucho más potentes. Y el agosto pasado las refinerías volvieron a tomar el liderazgo extendiendo las luchas por 12 provincias.

Y de nuevo, durante los últimos meses el descontento y el goteo creciente de huelgas dispersas empezó a tomar cuerpo y extenderse. Hace una semana nos llegan noticias de que a partir del 19 de junio un nuevo movimiento masivo ha estallado. Estalla una huelga en la refinería de Abadán, otras en refinerías en el norte e Isfahán, también una central eléctrica en Ahvaz y otras plantas. Dos días después la huelga salvaje -es decir, por fuera y en contra de los sindicatos, se había extendido a 22 refinerías. Las noticias recogidas en el canal huelga el lunes hablaban ya de 60 empresas. Y hoy mismo se publica que nuevas refinerías, fábricas y empresas entraron en huelga.

Jamenei en un discurso el pasado mayo, mientras se prodigaban las huelgas, dejó claro que la burguesía y el estado iraní necesitaban reforzar su control sobre los trabajadores y que para eso era necesario un gobierno armado de la retórica del socialismo islámico como los de los primeros años tras la revolución.

Si tal gobierno llega al poder, los problemas se resolverán en un tiempo razonable. … Hoy, el país tiene condiciones mucho mejores en cuanto a cultivar una mano de obra fiel, revolucionaria, profesional y segura que en la primera década de la revolución

Ayatollah Jamenei

¿Qué puede parar la escalada bélica?

refineria iran huelga
Trabajadores dejan el puesto de trabajo para unirse a la asamblea de huelga en una refinería esta semana

Los diálogos y los acuerdos pueden, como mucho cambiar alianzas y ganar tiempo antes de saltar por los aires, pero no cambian las condiciones materiales que alimentan el conficto.

EEUU, Irán, Turquía, Rusia... pueden acelerar o frenar tácticamente la escalada bélica en un momento dado para evitar daños mayores. Pero no van a parar porque los intereses de sus respectivos capitales nacionales son contradictorios, necesitan imponerse a sus rivales para salir del ahogo que la crisis mundial les impone.

La única fuerza capaz de forzar una desescalada real en el conflicto imperialista en Oriente Medio es la lucha de los trabajadores, el único sujeto temido y antagónico a todos los estados y capitales en liza. No es ninguna utopía: en Oriente Medio en general y en Irán en particular, la relación entre luchas y freno de la escalada bélica se verifica una y otra vez.

Mientras los trabajadores iraníes no caigan encuadrados por ningún proyecto para el capital nacional, por ninguna facción de la burguesía, por socialista que se diga, y sigan luchando bajo sus propias banderas por intereses universales, el estado y el capital iraníes no podrán otra cosa que seguir jugando su estrategia imperialista mediante organizaciones proxi, sin poder organizar una movilización general de su propia sociedad para la guerra. Pondrían el estado mismo en peligro ante la posibilidad de un levantamiento de clase.

El coste de todo lo que no sea lucha de clases ya la vimos en la Primavera árabe en Siria: 400.000 muertos y casi 14 millones de refugiados. El enemigo está siempre en el propio país y dejarse llevar por alguna de sus banderas -por democráticas, socialistas o solidarias que se digan- solo acaba en matanza.