Elecciones en Francia y Andalucía: dos resultados, la misma crisis del aparato político, la misma impotencia

13 de junio, 2022

Melenchon saca su balance anoche sobre las elecciones legislativas francesas 2022
Dimanche 12 juin 2022. Premier tour de l’élection législative. Melenchon saca su balance anoche sobre las elecciones legislativas francesas 2022

Las elecciones legislativas francesas y los sondeos que adelantan los resultados de las elecciones andaluzas sólo son aparentemente opuestos. Bajo ambos resultados se ocultan la misma crisis del aparato político, la misma impotencia de la revuelta electoral de la pequeña burguesía y la necesidad de una alternativa real que no puede venir de los actuales protagonistas.

Tabla de contenidos

¿Qué ha pasado en la primera vuelta de las elecciones legislativas francesas?

Principales cabezas de cartel en estas elecciones
Principales cabezas de cartel en estas elecciones

El resultado de la primera vuelta de las elecciones legislativas francesas se resume en

¿Qué están diciendo las encuestas que será en resultado en Andalucía?

Proyección de resultados de los últimos sondeos publicados por El País sobre las elecciones autonómicas
Proyección de resultados de los últimos sondeos publicados por El País sobre las elecciones autonómicas

Los sondeos de las próximas elecciones andaluzas, que tan importantes resultan para la estrategia global de la clase dirigente española, pronostican un resultado global llamativo:

  • El PSOE queda congelado en 33 escaños;
  • El PP gana todos los escaños de Ciudadanos, que desaparece del Parlamento andaluz y uno más;
  • El Podemismo, ahora dividido en dos candidaturas, pierde, en conjunto, 8 representantes:
  • Vox gana 6 escaños más

Es decir, globalmente, todo sigue igual... salvo una cosa: hay un desplazamiento del protagonismo de la revuelta electoral de la pequeña burguesía desde el podemismo hacia Vox que imposibilita al PP alcanzar la mayoría absoluta a la que aspiraba. Esto no quiere decir que los otrora votantes de Adelante Andalucía vayan a votar a Vox, es la resultante global lo que ha cambiado. Y precisamente por eso es interesante.

Dos caminos simétricos...

Macron celebra su reelección en la segunda vuelta de las presidenciales 2022
Macron celebra su reelección en la segunda vuelta de las presidenciales 2022

La comparación evidencia el origen común de la crisis del aparato político en España y Francia. En ambos lugares la revuelta de la pequeña burguesía, dividida en una opción de izquierda y una de derecha, parece cambiar de fase y protagonistas. Pero en realidad, los elementos que las diferencian son, en realidad, menos importantes de lo que parecen:

1 En Francia la revuelta pequeñoburguesa comenzó en el campo y la pequeña burguesía comercial y estuvo marcada desde el principio por una fuerte xenofobia que reflejaba las fracturas más profundas del aparato y la ideología de estado; por eso el lepenismo le sirvió de percha durante la primera década de la crisis (2009-2019).

En España fue la pequeña burguesía universitaria que había protagonizado el 15M, la que rompió el bipartidismo y puso en crisis el estado... y la crisis independentista catalana la que evidenció su impotencia política y abrió paso al ascenso de Vox.

2 En Francia en 2017, el «proyecto Macron» consiguió establecer una «mayoría presidencial» suficiente en el parlamento a costa de acelerar la crisis de los partidos de estado y dado el sistema electoral a dos vueltas. Mayoría que encaró con relativo éxito la revuelta de los «chalecos amarillos» pero no consiguió imponer la reforma de pensiones a los trabajadores, que era el objetivo clave de la legislatura para la clase dirigente francesa.

En España, la «operación Ciudadanos», en principio pensada de un modo similar al francés, comenzó su desmoronamiento al demostrarse incapaz de ganar el gobierno catalán a los independentistas en diciembre de 2017. Ahora, esos votos vuelven, tal cuál, al PP. Pero no así los de Vox.

...sólo aparentemente opuestos

Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andalucía, PP
Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andalucía, PP

Pero, a pesar de las diferencias, el fondo político es prácticamente idéntico

1 La expresión electoral de la revuelta pequeñoburguesa sigue sumando prácticamente los mismos porcentajes de voto en ambos países. El peso se desplaza de unos sectores a otros dentro de la pequeña burguesía, pero «el elefante sigue ahí» y parece despertarse a cada nuevo golpe de la crisis.

2 Este cambio de eje, renueva la capacidad de la pequeña burguesía de obstaculizar el programa de los sectores directores dentro de la clase dirigente, pero no merma ni un ápice su impotencia. Ni por derecha ni por izquierda, ni en Francia ni en España ni en ningún lado, la pequeña burguesía puede plantear un programa capaz de enfrentar la crisis general del capitalismo y la tendencia a la guerra.

La pequeña burguesía es incapaz de plantear un programa global que vaya más allá del regateo de rentas y subvenciones al estado para su propio beneficio. En sus versiones más derechistas incluso acaba explicitando la reivindicación de poder pagar por debajo del salario mínimo para mantener con vida al pequeño capital agrario u hostelero. Esa incapacidad para representar intereses universales, esa impotencia histórica nacida de su lugar en la estructura productiva, es la que impulsa el «giro identitario» en todas sus expresiones.

La crisis y los trabajadores

Huelgas al margen de los sindicatos registradas en nuestro canal @huelga en Telegram durante el pasado mes de mayo.
Huelgas al margen de los sindicatos registradas en nuestro canal @huelga en Telegram durante el pasado mes de mayo.

A día de hoy el protagonismo de la lucha de clases en Europa sigue entre una burguesía que no parece capaz de renovar y reestablecer un aparato político sólido, y una pequeña burguesía impotente para plantear ninguna alternativa que sobrepase sus intereses más inmediatos y su propia incompetencia moral.

Pero esta segunda fase de la crisis global capitalista es mucho más dura que la anterior. La guerra está tensando todas las contradicciones de fondo del sistema y llevando a los capitales europeos a un callejón sin salida. El caos capitalista afecta a sectores básicos como los combustibles y despuntan ya hambrunas y crisis alimentarias. Y la única respuesta de los capitales nacionales, es multiplicar tensiones imperialistas que abrirán nuevas regiones a la guerra ya en marcha.

Y mientras las condiciones laborales se deterioran a ojos vista, conforme el capitalismo de guerra y el militarismo se afirman, la inflación se come los salarios y la reducción de la capacidad de consumo básica de los trabajadores en todo el continente sufre la peor regresión de las últimas décadas.

De momento, la violencia de la aceleración de la degradación de condiciones empezada en 2020 paraliza a los trabajadores europeos y norteafricanos. Hay sin embargo destellos, luchas todavía localizadas y aísladas, que iluminan lo que la situación reclama. De ese camino, no de los equilibrios electorales, vendrán las alternativas.

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