El fantasma de la guerra rodea de nuevo a la UE

4 de noviembre, 2021

Tropas serbo-bosnias, oficialmente fuerzas policíales.
Tropas serbo-bosnias, oficialmente fuerzas policíales.

Desde el Magreb a Bosnia, pasando por el Cuerno de África y Siria, un lazo de conflictos armados en ciernes se reactiva alrededor de Europa conforme el grueso del esfuerzo imperialista de EEUU se traslada a Asia.

Tabla de contenidos

Argelia y Marruecos

Frontera entre Argelia y Marruecos
Frontera entre Argelia y Marruecos

Este miércoles Argelia acusó a Marruecos de la muerte de tres camioneros argelinos en un bombardeo con drones mientras conducían desde Mauritania por una carretera en control del Polisario. Representa un paso más allá de las acusaciones de financiación del terrorismo de este verano que llevaron a la ruptura de relaciones diplomáticas y al cierre del suministro de gas a Marruecos -y a España- a través del gasoducto que recorre el Rif.

De fondo, la cuestión fronteriza y la presión marroquí para forzar el reconocimiento de su soberanía sobre el Sáhara. Pero también la crisis del gas. España y Portugal dependen del gas argelino, que ahora sólo podrá llegar a través del gasoducto Medgaz... que no tiene capacidad suficiente para abastecer toda la demanda peninsular. El déficit será suplido con envíos por barco, mucho más caros.

Esta posición estratégica está sirviendo a Argelia para intentar contrapesar la ofensiva política marroquí aprovechando su nueva capacidad de presión en Europa. De momento, el gobierno argelino ya ha obtenido de España la entrega de opositores vinculados a los Hermanos Musulmanes y exige la «renegociación punto por punto» de su acuerdo comercial con la UE.

Pero el plato principal es utilizar la «mediación» española para contener los ímpetus marroquíes. A esa aspiración es a la que daba respuesta el sofisticado ataque con drones que acabó esta semana con dos camioneros muertos.

En Argel la posibilidad de guerra con Marruecos se ve cada vez más cercana, pero de momento lo más probable es que aumenten incidentes mortales como el del miércoles. Lo cierto es que Marruecos está tentado de aprovechar la ruptura de facto de las relaciones entre Francia y Argelia para imponerse regionalmente por cualquier tipo de medios. Espera que París, enfrentada con Argel en el juego imperialista por el control de Malí, se mantenga al margen.

La realidad es que a día de hoy la frontera argelino-marroquí es una «franja caliente» con cada vez más incidentes armados y que todas las carambolas de intereses imperialistas son posibles.

Involucran incluso a Egipto, aliado y cliente de Argelia al que Marruecos presiona con movimientos en Etiopía. Egipto rechaza reconocer la soberanía marroquí del Sáhara pero, cautamente, ha acelerado su programa de independencia energética. El Cairo se cubre así las espaldas ante un eventual desabastecimiento mientras se convierte en la salida de buena parte del gas libio hacia el Este y el Mediterráneo. Mientras, de acuerdo con los militares de Argel, apoya el autogolpe del presidente tunecino y el consiguiente desplazamiento de los Hermanos Musulmanes.

Lee también: Marruecos y Argelia: nuevos pasos hacia una vieja guerra, 2/9/2021

Sudán y Etiopía

guerra tigre

Pero Egipto tiene sus propios problemas en la frontera Sur. El golpe de estado alentado por Rusia en Sudán pone en peligro su paciente trabajo de cerco diplomático a Etiopía para obtener sin guerra abierta su objetivo de parar los nuevos llenados de la Presa del Renacimiento.

Mientras, en Etiopía, su apoyo a las milicias tigré, que evitó el aplastamiento de la región norteña, se consolida. Tras una serie de derrotas del ejército etíope, las columnas tigré tienen el paso expedito hacia Addis Abeba. El gobierno está movilizando y armando a la población civil de la capital e intensificando la represión de las etnias opuestas.

Viene una nueva matanza y tras ella un momento crítico en el que probablemente un gobierno de los oromo -la etnia mayoritaria- y las fuerzas del Tigré acelere la desintegración de Etiopía dando paso al menos a tres o cuatro nuevos estados. Ni que decir tiene que el estallido del estado etíope no sería pacífico en ningún caso. Toda fractura de las facciones de una clase dominante en distintos estados con sus propias fronteras, viene precedida siempre de un sangriento regateo por rentas, infraestructuras y puntos estratégicos.

Lee también: nuestros artículos sobre Etiopía y la guerra el Tigré

Siria

refugiadas sirias idlib
Niñas parte del millón de refugiados que huyó de los bombardeos y asesinatos masivos en Idlib en febrero de 2020.

Turquía está contra las cuerdas. En lo económico con una inflación del 20% y una divisa que cae en picado. Estratégicamente la presión de Francia y Grecia pararon su juego en el Mediterráneo Oriental, la contundencia egipcia le sacó finalmente de Libia y la intervención de Rusia le puso frontera a su expansión siria poniendo al régimen al borde del colapso; Rusia dejó además en poco o nada la expectativa de ganancias turcas por el papel jugado en el triunfo del ejército azerí contra Armenia en el Nagorno-Karabaj.

Pero ahora juega con una nueva ofensiva siria como moneda de cambio con EEUU. Erdogan sabe que no puede hacer una operación a gran escala contra las guerrillas del PKK-YPG apoyadas por EEUU sin que Rusia le permita hacer uso del espacio aéreo. Cinco comandantes turcos a cargo de misiones relacionadas con Siria solicitaron la jubilación anticipada el mes pasado, al parecer como forma de protesta ante el planteamiento inicialmente aventurerista de Erdogan.

Pero ahora, el ascenso de las tensiones imperialistas entre Rusia e Irán le ofrece una nueva oportunidad de ser útil para Moscú. Erdogan espera canjearla por un momento de afirmación en Siria. O al menos así es como están interpretando las nuevas amenazas de Erdogan los medios regionales.

Todo se alinea para un nuevo invierno de guerra en el Norte de Siria con nuevas matanzas y columnas de refugiados.

Bosnia

tropas serbo bosnias frente a sarajevo
Tropas serbo-bosnias se despliegan frente a Sarajevo

La última semana de octubre, la República Serbia de Bosnia, uno de los dos estados que forman la confederación, realizó maniobras nominalmente policiales, pero con carácter militar, rodeando Sarajevo. La Fuerza de la Unión Europea de Bosnia y Herzegovina respondió enviando un avión que impidió el despegue de uno de los helicópteros utilizados en la operación.

El mensaje era claro: la República Serbia de Bosnia, a pesar de la presencia UE, puede convertir a su policía en ejército para secundar en cualquier momento sus pretensiones de independencia si ésta no llega por otros cauces.

Esta semana, por si hubiera dudas, un accidente en el gasoducto búlgaro que suministra a la región dejó clara la mano imperialista. Serbia accedió al gas ruso a través de Hungría y a su vez lo transportó hacia la república serbia de Bosnia ignorando al gobierno confederal bosnio.

Rusia lleva tiempo financiando y entrenando milicias independentistas serbias a las órdenes del presidente serbo-bosnio y amenazando con una «intervención híbrida». Por su lado Turquía impulsa el ascenso de los Hermanos Musulmanes en la república bosnio-croata... lo que a su vez moviliza a Francia, tradicional aliado de Serbia... y a inesperados aliados como Hungría, que ven al nacionalismo serbo-bosnio como una barrera frente a las migraciones... lo que efectivamente son a base de violencia brutal contra los migrantes y refugiados que se acercan a sus fronteras.

Mientras tanto, la situación social y laboral no deja de degradarse, impulsando una migración constante y masiva. La UE intenta aplicarse para vender como salvación la perspectiva en un futuro indefinido de una integración como un único estado. Pero a estas alturas hasta Alemania ha renunciado a este objetivo y a la reforma del sistema electoral bosnio que iba ligada a él. Bruselas y Berlín todo lo que tienen hoy para ofrecer es convertir la región en un bantustán de mano de obra barata para la industria franco-alemana.

Pero la clave del actual desarrollo de las tendencias bélicas es el movimiento de EEUU concentrando su estrategia imperialista en la batalla contra China. Rusia y sus aliados nacionalistas serbios llevan años esperando este momento para replantear las fronteras balcánicas desde Kosovo a Bosnia. Están confiados porque, una vez Washington ha dejado bien claro que «mantener el orden en Europa corresponde a la UE», saben que Francia va a contrapesar cualquier intento de una respuesta contundente desde Berlín o Bruselas.

Como resultado, la amenaza de una nueva guerra balcánica vuelve a tomar cuerpo y presencia en el día a día. Es el más cercano al centro del continente del lazo de conflictos armados en ciernes que se reactiva alrededor de Europa conforme el grueso del esfuerzo imperialista de EEUU se traslada a Asia. Era obvio que la relajación de la presión imperialista estadounidense en la región, que se hizo evidente tras la salida de Kabul no iba a ser el comienzo de una época de tranquilidad y paz. Más bien todo lo contrario: las potencias con intereses regionales iban a aprovechar la situación para medir fuerzas.

Del Magreb al corazón de Europa, pasando por el Cuerno de África y el Cáucaso, esa fase ha comenzado ya. Y amenaza con dejar nuevas masas de refugiados, muertos y víctimas.