Salarios, despidos, pensiones… un ataque general e inmediato a las condiciones de vida y trabajo

15 de noviembre, 2021

pedro sanchez

Salarios, despidos, pensiones... El gobierno está lanzando un ataque general e inmediato contra las condiciones de vida y de trabajo mientras prepara una nueva oleada de «reformas» para seccionar lo que quede.

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Un ataque general, acelerado e inmediato a las condiciones de vida y de trabajo...

Los ministros de Trabajo (Yolanda Díaz) y Seguridad Social (José Luís Escrivá), negando hace unos meses  la subida de la edad de jubilación... legal, mientras organizaban la subida de la edad efectiva y los recortes de pensiones
Los ministros de Trabajo (Yolanda Díaz) y Seguridad Social (José Luís Escrivá), negando hace unos meses la subida de la edad de jubilación... legal, mientras organizaban la subida de la edad efectiva y los recortes de pensiones

Las pensiones de los jubilados actuales se recortan

Esta semana los medios estatales han bombardeado con una de sus noticias felices: «la mayor subida aprobada por el Gobierno en los últimos 12 años». Pero la pretendida subida es poco más de la mitad de lo que suben los precios. Si las pensiones crecen un 3% y la inflación interanual es del 5,5% la realidad es que las pensiones bajan su capacidad de consumo en un 2,5% como mínimo y de momento.

La capacidad de compra de los salarios cae en picado

Antes de la subida espectacular de la inflación, producto del Pacto Verde y sus retrueques, la renta disponible de los hogares -el dinero que disponible una vez pagados los impuestos- había caído ya un 4,3% entre el primer trimestre de 2020 hasta el segundo trimestre de 2021.

Sumémosle una inflación concentrada en los bienes de primera necesidad y tres veces superior a la subida nominal de salarios, y tendremos una primera aproximación a qué está pasando con las condiciones vitales de los trabajadores.

¿Estás entre ese 18% de trabajadores con salarios indexados al IPC? El BCE propone subirte el salario sólo en parte. En vez de restar el efecto de la inflación oficial, proponen compensar sólo la «inflación subyacente» y que la subida de los alimentos y los precios eléctricos, entre otras cosas, recaiga completamente sobre tu capacidad de compra.

Con la pobreza al alza, la mitad del Ingreso Mínimo Vital se «ahorra»

En este marco no es de extrañar que bajo el gobierno del «no dejaremos a nadie atrás», un 26,4% de la población esté en «riesgo de pobreza» y 9,6% en pobreza extrema y que 1 de cada 3 niños viva por debajo de la tasa de pobreza.

Pero el cacareado «Ingreso Mínimo Vital» para las familias en situaciones más extremas, solo se distribuye a medias. De los 2.700 millones presupuestados, se han dejado de utilizar 1.300 millones. De los 2,3 millones de personas a los que el gobierno había calculado llegar, solo 800.000 lo han recibido.

¿Falta de personal para administrarlo? Sí. Pero es que el gobierno con una mano promete empleo público y con otra lo recorta y precariza. La última: echar para atrás en la fijeza de los interinos, excluyendo de lo que habían prometido y acordado a los trabajadores de enseñanza y salud.

...y una oleada de «reformas» para seccionar lo que quede

calviño y escriva
Los ministros de Seguridad Social, Escrivá, y Economía, Calviño.

Más cotizaciones, pensiones menores

Como adelantamos, el ataque a las pensiones no iba a quedar en un aumento forzoso de la edad real de jubilación. Viene ahora un aumento de las cotizaciones y del tiempo de cómputo. Y por si fuera poco, se anuncia que el gobierno «está barajando varios instrumentos» más.

Nadie se engaña sobre el efecto del aumento del tiempo de cómputo. Según lo que el propio ministerio envió hace un año a Bruselas.

El efecto medio de calcular la pensión sobre un máximo de 35 años en lugar de 25 supondrá, a las pensiones comprendidas entre la mínima y la máxima, una reducción media de la pensión inicial del 6,3%.

El incremento de las cotizaciones se esconderá en la parte pagada por las empresas, pero con los costes de despido baratos vigentes, eso significa más incentivos para «rejuvenecer» plantillas sustituyendo trabajadores con trienios por nuevos contratos -de jóvenes y mayores- con el SMI.

Y si vamos a los trabajadores más precarios, los que están bajo el sistema de «autónomos» que les obliga a pagar sus propias cotizaciones, la subida de cotizaciones se traducirá en más trabajadores acogiéndose a los mínimos. Según el presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA):

Puede suponer una pérdida de la pensión entre un 10% y un 14%

La no derogación de la reforma laboral de Rajoy y los nuevos ERTE

Como venimos denunciando, la supuesta derogación de la reforma laboral de Rajoy no tocará en ningún caso la baratura de los despidos. Los medios, afines o no al gobierno, lo tachan ya rutinariamente de «imposible» y bromean sobre el cinismo de las declaraciones en sentido contrario.

Eso sí, los nuevos ERTE incluirán formación obligatoria y planes de recolocación. Dicho de otro modo: dejarán de ser temporales y obligar a las empresas a volver a las condiciones laborales de partida. Se trata de disfrazar EREs de ERTEs. Lo que significa todavía más incentivos para «rejuvenecer» contratos y sustituir «trabajadores caros» por «trabajadores con el SMI».

Con toneladas de propaganda patriótica, localista y biologista

otras politicas
Colau, García, Altra, Díaz y Hamed presentan su plataforma en Valencia

Mientras, Sánchez enarbola «patriotismo». Y patriotismo significa, como no puede ser de otra manera, lo que siempre significó: sacrificio por el capital nacional. En la misma lógica, la televisión pública celebró el supuesto centenario del PCE. Todo el énfasis estuvo puesto en ensalzar el patriotismo de los stalinistas y celebrar su destrucción de la sección española de la IIIª Internacional, pisando a fondo y sin recato el acelerador de una falsificación histórica que no soporta medio asalto.

De hecho, el PCE se fundó hace 101 años, no 100. Si eligen celebrar una fecha menor posterior -la fusión con el PCOE en 1921- es para poner como momento original del partido aquel en que un grupo del pistolerismo vizcaíno del que era parte Dolores Ibarruri, se unió finalmente a la organización que no tardó en dinamitar. Se celebra, es evidente, no al PCE de 1920 o 21 sino al de 1936, el enemigo de la Revolución española que agrupó a buena parte de la pequeña burguesía republicana y organizó una represión asesina y masiva de trabajadores revolucionarios.

Y por si fuera poca propaganda del frente gubernamental, este fin de semana nos retransmitieron también el lanzamiento de la plataforma de grupos localistas que pretenden encabezar Yolanda Díaz, Ada Colau, Mónica Altra y Mónica García.

Abundaron en el evento declaraciones de un feminismo biologista lamentable (Mónica García llegó a decir que representaban la oxitocina del parto frente a la testosterona masculina). Y para que no faltara detalle reaccionario invitaron como quinta estrella a la ceutí Fatima Hamed, conocida por sus soflamas contra «los judíos» y las acusaciones de vínculos con los Hermanos Musulmanes.

El capital español tiene prisa, es el más afectado la crisis actual de los cuatro mayores de la UE
El capital español tiene prisa, es el más afectado la crisis actual de los cuatro mayores de la UE

Los tres -Sánchez, Izquierda Unida y la plataforma de Yolanda Díaz- se nos presentan como «el progresismo». Nada que ver, por supuesto con el significado original del término, que hoy por hoy solo podría asociarse a la superación del capitalismo. En su lugar afirman su opuesto más radical: patriotismo a expuertas, identitarismo biologista y localismo exacerbado. Una vieja cantinela reaccionaria a la que todavía se sumarán otros restos del naufragio podemita.

Ninguna sorpresa: el patriotismo es 100% coherente con los ataques y las «reformas» que desglosan semana por semana desde el gobierno y que ni siquiera parecen querer guardar hasta después de las elecciones de 2022. Tienen prisa.

El capital empieza a angustiarse. Es el que peor está saliendo parado de la crisis actual de entre los cuatro mayores de la UE. Así que van a acelerar la transferencia de rentas desde nuestra capacidad de consumo básica a sus dividendos.

Solo nosotros, los trabajadores, podemos defender nuestras necesidades, que no son «de parte», sino universales. La izquierda, los «progresistas», el gobierno, vienen en sentido contrario.