Ataque a las pensiones: el gobierno presenta 4 líneas maestras

13 de abril, 2021

El ministro Escrivá presenta ayer las claves del ataque a las pensiones dentro del Plan de Recuperación y Resiliencia del gobierno.
El ministro Escrivá presenta ayer las claves del ataque a las pensiones dentro del Plan de Recuperación y Resiliencia del gobierno.

Con el anuncio del Plan de Recuperación y Resiliencia comienzan a desgranarse las reformas que se integran en él. Y en primera línea, como no podía ser de otra manera, las líneas maestras del ataque a las pensiones.

En este artículo

  1. Las pensiones no volverán a crecer en capacidad de compra
  2. Abolición de la jubilación obligatoria firmada en los convenios
  3. Aumento de la edad de jubilación = reducir a la mitad la pensión de quien quede en paro cerca de los sesenta
  4. Los trabajadores autónomos con ingresos inferiores al SMI, la mayoría, perderán hasta un 20%
  5. ¿Se cayeron al menos la Mochila Austriaca y el cambio del cómputo del ataque a las pensiones?
  6. Ni sindicatos ni gobierno moderarán el ataque a las pensiones

Las pensiones no volverán a crecer en capacidad de compra

La primera línea de ataque a las pensiones era tan esperada que prácticamente ni ha sido recogida en los medios: las pensiones se revalorizarán según el IPC del año anterior, es decir, irán a la zaga de la inflación oficial -siempre menor de la real. Además, en los años de deflación -los años de crisis más dura- cuando los precios caen, las pensiones quedarán en deuda y el descuento se compensará a la largo de los siguientes tres años.

Solo se libran de la congelación perenne las pensiones mínimas, a las que no se aplicará el sistema de compensación en años deflacionarios. No es ninguna esperanza, ni siquiera un brillo en mitad del ataque a las pensiones: la deflación es rara incluso en un periodo de crisis sostenida como la que vivimos desde 2008, a fin de cuentas indica un verdadero colapso de la acumulación. Y aun cuando se da es muy raro que sobrepase el 1,2%.

Hay que recordar que el mayor grupo por volumen de pensiones entre los jubilados españoles -más de un millón de personas- es el que cobra entre 650 y 700 euros al mes, muy por debajo del salario mínimo (950€).

Abolición de la jubilación obligatoria firmada en los convenios

El aumento de la edad de jubilación es el primer objetivo del actual ataque a las pensiones.
El aumento de la edad de jubilación es el primer objetivo del actual ataque a las pensiones.

El gobierno intenta cerrar con sindicatos y patronal la abolición de la jubilación forzosa incluida en muchos convenios. El discurso del gobierno y de Bruselas invoca la libertad del trabajador asegurando que el empleado debe trabajar hasta la edad que quiera. Es realmente cínico. Lo que ata a los trabajadores a seguir en el puesto de trabajo no es su libre voluntad sino la amenaza de la pobreza, y lo que lleva a la gran mayoría (90% según UGT) a jubilarse antes de la edad mínima fijada por el sistema es que la única alternativa que les queda es pasar al paro.

Lo que es igualmente revelador, si esta medida no se da por tomada todavía es por la resistencia de la patronal. Muchos trabajadores cercanos a la jubilación llevan décadas en la misma empresa. Si se acaba con las cláusulas de jubilación forzosa las empresas tendrían que pagarles una indemnización de despido para sustituirles por trabajadores más jóvenes y baratos... y no les compensa. Quieren hacerlo gratis.

Aumento de la edad de jubilación = reducir a la mitad la pensión de quien quede en paro cerca de los sesenta

Coeficientes de reducción para jubilaciones anteriores a los 66 años. En azul los actuales, en gris los nuevos. El ataque a las pensiones de los mayores de 50 expulsados del mercado de trabajo es uno de los ejes más regresivos del Plan de Recuperación y Resiliencia.
Coeficientes de reducción para jubilaciones anteriores a los 66 años. En azul los actuales, en gris los nuevos. El ataque a las pensiones de los mayores de 50 expulsados del mercado de trabajo es uno de los ejes más regresivos del Plan de Recuperación y Resiliencia.

Para conseguirlo, pero solo pasada la edad legal, el gobierno plantea el cebo de un pago directo a todo el que se jubile a partir de los 66 años que llegaría hasta los 12.000€ en el caso de las pensiones máximas. Esto iría acompañado, por un aumento espectacular de los coeficientes reductores para todo el que se jubilara antes de los 66. Aquí el ataque a las pensiones de los trabajadores es claro y explícito.

El objetivo declarado es aumentar el tiempo de cotización de los trabajadores y retrasar los pagos del estado... pero el sesgo de clase, en contra de los trabajadores y especialmente de los trabajadores que llegan al paro después de los cincuenta es evidente.

El carácter regresivo de esta línea es brutal: el trabajador que se ve en la calle a los sesenta años tiene mínimas posibilidades de encontrar trabajo. Ahora se encontrará además con la pensión prácticamente reducida a la mitad.

En cambio el cuadro directivo de una PYME, muchas veces propietario total o parcial también, tiene todas las opciones del mundo a prolongar su contrato con la empresa más allá de los 66 años. Aunque la pequeña burguesía también sufrirá un coletazo del ataque a las pensiones, se le dan vías de salida para que su situación no varíe sustancialmente tras la jubilación.

Los trabajadores autónomos con ingresos inferiores al SMI, la mayoría, perderán hasta un 20%

Los autónomos son más del 17% de los trabajadores activos en España. Es cierto que la categoría es harto heterogénea: es autónomo el alto directivo de banca, el repartidor de una aplicación y el trabajador cooperativista de Mondragón. Pero evidentemente hay muchos más trabajadores autónomos que cuadros de mando bajo este régimen, porque el ingreso medio de un autónomo español no llegó al salario mínimo ni siquiera antes de la crisis de 2008.

A partir del año que viene el gobierno impondrá que los autónomos comiencen a cotizar por tramos según expectativas de ingresos. En la práctica esperan que la medida produzca un incremento del 50% de la recaudación. Lo que es más importante, la cuota mensual mínima pasaría de 289 a 433€, por lo que decenas de miles de trabajadores precarios con ingresos cercanos al salario mínimo tendrán una bajada de ingresos netos inmediata de 144€ al mes, una bajada cercana al 20% en poder de compra real para muchos de ellos.

¿Se cayeron al menos la Mochila Austriaca y el cambio del cómputo del ataque a las pensiones?

Hasta aquí todas las medidas van de aumentar ingresos y reducir gastos para el estado a costa de los trabajadores. Podríamos respirar y pensar que al menos no entra por el momento la mochila austriaca... pero no. El gobierno ha dejado claro que todavía queda por definir el segundo paquete de reformas vigiladas desde Bruselas. Y la mochila no es solo un dispositivo de gusto para la UE, fue una de las primeras propuestas del gobierno Sánchez a la Comisión.

Ayer el ministro Escrivá insistió en que el el segundo bloque incluiría la adaptación del periodo de cómputo a las nuevas realidades del mercado laboral y el desarrollo de los sistemas de previsión social complementaria. Es decir, lo más regresivo está por venir... inmediatamente. Seguramente los lineamientos de objetivos se hagan públicos la semana que viene y en cualquier caso antes de que el gobierno mande a Bruselas su Plan de Recuperación y Resiliencia.

Ni sindicatos ni gobierno moderarán el ataque a las pensiones

El gobierno insiste en que todo lo que mandará en las próximas semanas a Bruselas será producto del diálogo social. Eso quiere decir que no hay nada que esperar ni de los sindicatos ni del autodenominado gobierno más progresista de la historia. Los ejes del ataque a las pensiones están ya cocinados entre ellos y por eso los presentan con toda naturalidad como si se tratara de un triunfo. Lo es... para el capital español, que es lo que tratan de defender a costa de nuestras pensiones y lo que se perfila como una inevitable perspectiva de pauperización de los jubilados.